top of page
Search

Varios hermanos heredan una propiedad en España: ¿qué conviene organizar antes de decidir qué hacer con ella?

11 minutes ago
4 min read

Las herencias se complican rápidamente cuando existen varios beneficiarios.

Si además los hermanos viven en países diferentes y la herencia incluye una propiedad en España, aparecen todavía más decisiones.

Uno vive en Londres.

Otro en Madrid.

Otro en Australia.

La vivienda familiar está en Valencia.

Uno quiere conservarla.

Otro preferiría vender.

El tercero todavía no sabe qué hacer.

Situaciones como esta son relativamente habituales en familias internacionales.

Y el verdadero problema no suele ser únicamente jurídico.

También es organizativo.


Primero hay que entender qué se ha heredado

Antes de discutir si se vende o se conserva la vivienda, conviene conocer exactamente la situación.

¿Quién era el propietario?

¿Existía testamento?

¿Hay otros bienes?

¿Existen deudas?

¿Cuántos herederos intervienen?

¿La vivienda tenía hipoteca?

¿Está alquilada?

¿Hay documentación actualizada?

Responder estas preguntas permite construir una imagen clara antes de comenzar a tomar decisiones.


Vivir fuera de España añade logística

Una herencia puede requerir múltiples documentos.

Cuando todos los herederos viven cerca, coordinar firmas ya puede ser incómodo.

Cuando cada persona vive en un país distinto, se convierte en un pequeño proyecto internacional.

Hay que decidir quién recopila la documentación, cómo se realizan determinadas firmas y qué profesionales van a coordinar el asunto.

Esto no significa necesariamente que todos los herederos tengan que desplazarse continuamente a España.

Dependiendo del caso, pueden existir formas de organizar representación.

Pero es mejor estudiar estas posibilidades desde el principio.


No todos los hermanos tienen que querer lo mismo

Esta es una realidad que muchas familias descubren después de iniciar el proceso.

Imagine una vivienda familiar en Mallorca.

Un hermano la considera un recuerdo de sus padres y quiere conservarla.

Otro vive permanentemente fuera de Europa y nunca piensa utilizarla.

Para él, vender parece la opción lógica.

El tercero estaría dispuesto a conservarla únicamente si no tiene que asumir demasiados gastos.

Ninguna de esas posiciones resulta extraña.

El problema surge cuando nadie habla claramente sobre ellas.

Antes de asumir que la propiedad se venderá o permanecerá en la familia, es útil que los herederos expliquen qué esperan hacer.


¿Quién pagará los gastos mientras se decide?

Aunque nadie haya tomado todavía una decisión, la propiedad continúa generando responsabilidades.


Pueden existir gastos de comunidad, seguros, suministros, mantenimiento u otros costes.


También puede ser necesario ocuparse físicamente de la vivienda.


¿Quién conserva las llaves?

¿Quién revisa la correspondencia?

¿Quién se comunica con la comunidad de propietarios?

¿Quién se ocupa de una reparación urgente?

Son preguntas prácticas, pero importantes.


Muchas disputas familiares no comienzan por una cuestión jurídica complicada, sino porque una sola persona termina ocupándose de todo durante meses.


Si finalmente se decide vender

Una vez completados los pasos sucesorios necesarios, los herederos pueden decidir vender.


En ese momento aparece una nueva serie de cuestiones.


Habrá que revisar la titularidad, preparar documentación de la propiedad y organizar las firmas necesarias.


Si varios propietarios viven fuera de España, es especialmente importante decidir con tiempo cómo participará cada uno en la operación.


Esperar hasta que exista comprador para comenzar a organizarlo puede generar retrasos.


¿Y si uno de los hermanos quiere quedarse con la vivienda?

También puede estudiarse una solución en la que uno de los herederos termine manteniendo la propiedad mientras los demás dejan de ser titulares.

Pero no conviene tratar esto como un simple acuerdo verbal entre hermanos.

Cualquier reorganización de la titularidad de una propiedad española puede tener consecuencias jurídicas y fiscales que deben analizarse en función de las circunstancias concretas.


Antes de acordar cifras o transferir dinero, resulta aconsejable entender correctamente cómo debe estructurarse la operación.


Organice los documentos una sola vez

Una de las mejores cosas que puede hacer una familia es crear una carpeta compartida y ordenada.


Puede incluir, cuando corresponda:


  • documentación del fallecido;

  • certificados relevantes;

  • testamento;

  • documentación de la propiedad;

  • información registral;

  • datos de los herederos;

  • NIE de quienes ya dispongan de él;

  • documentos fiscales;

  • y correspondencia relevante relacionada con la herencia.


Naturalmente, la documentación personal debe guardarse de forma segura.


Pero centralizar la información evita que cada hermano esté trabajando con una versión diferente de los documentos.


Una persona debería coordinar las comunicaciones

Cuando participan cuatro herederos y cada uno escribe por separado al abogado, agente inmobiliario o gestor, pueden surgir confusiones.


Una opción práctica consiste en designar a un familiar como punto de contacto para las comunicaciones cotidianas, sin que eso signifique que tome las decisiones por los demás.


Después puede compartir la información con el resto.


Parece una medida pequeña, pero puede reducir considerablemente el número de correos, preguntas repetidas y malentendidos.


Una herencia internacional necesita organización además de asesoramiento

Heredar una vivienda en España desde Reino Unido no consiste únicamente en firmar documentos.


También requiere coordinación entre personas, países y profesionales.

Cuando hay varios herederos, esa coordinación se vuelve todavía más importante.


Lopez & Moreno Associates asesora sobre sucesiones españolas y documentación relacionada con herencias desde su oficina en Londres.


Si existen bienes en España y beneficiarios residentes en Reino Unido u otros países, comenzar el proceso con una estructura clara puede facilitar enormemente las decisiones posteriores sobre la propiedad.

 
 
bottom of page